Es una de las historias más frustrantes de la inmigración moderna. En 2021, Estados Unidos tenía más tarjetas verdes de empleo para otorgar que en años anteriores, y aun así dejó que decenas de miles expiraran sin usarse. Para los trabajadores calificados atrapados en atrasos de una década, ese desperdicio no fue una abstracción. Fue una puerta que se abrió y se cerró de golpe antes de que pudieran cruzarla.
Una oferta récord
Debido a que la pandemia dejó subutilizadas las tarjetas verdes basadas en familia en 2020, un gran número de cupos se trasladó a las categorías de empleo de 2021. El límite anual de empleo saltó a aproximadamente 262,000, casi el doble del nivel habitual. En papel, fue una oportunidad única en una generación para reducir los atrasos.
Cómo se desperdiciaron los números
Las tarjetas verdes no se acumulan indefinidamente. Los números basados en empleo que no se usan antes de que termine el año fiscal el 30 de septiembre se pierden para siempre. En 2021, USCIS no pudo procesar los casos lo suficientemente rápido como para usarlos todos. Varios factores se combinaron:
- Operaciones con atrasos. La agencia ya estaba sepultada bajo millones de casos pendientes.
- Adjudicación lenta. Las entrevistas, verificaciones de antecedentes y trámites avanzaban al ritmo de la pandemia.
- Presentación insuficiente. Algunos solicitantes elegibles no habían presentado solicitudes de ajuste de estatus, así que no siempre había casos listos para aprobar.
- Brechas de coordinación entre USCIS y el Departamento de Estado dejaron números sin usar.
Desperdiciar tarjetas verdes que el Congreso autorizó es una herida autoinfligida. Castiga precisamente a los inmigrantes legales que el sistema dice priorizar.
Quién pagó el precio
La pérdida cayó con más fuerza sobre los trabajadores de India y China, quienes enfrentan los atrasos de empleo más largos debido a los topes por país. Muchos habían esperado una década o más. Un tope mayor debería haber avanzado sus casos. En cambio, la lentitud burocrática significó que números que podrían haber terminado su espera simplemente desaparecieron.
Este es el tipo de disfunción que socava la confianza en la inmigración legal. Cuando el gobierno no logra entregar visas que ya autorizó, no está siendo cauteloso. Está siendo derrochador a expensas de personas que siguieron cada regla.
Qué significa esto para usted
Usted no puede arreglar la velocidad de procesamiento de la agencia, pero puede asegurarse de que su caso no sea el que se quede atrás.
- Presente su solicitud de ajuste de estatus tan pronto como su fecha de prioridad lo permita, para que haya un caso listo para aprobar.
- Mantenga vigentes los exámenes médicos y documentos, ya que el papeleo vencido puede detener un caso que de otro modo sería aprobable.
- Responda de inmediato a cualquier solicitud de evidencia.
- Siga el Boletín de Visas y los plazos del año fiscal, porque el fin de septiembre es un límite estricto.
El desperdicio de 2021 provocó llamados a permitir que los números no usados se trasladen al año siguiente y a modernizar el procesamiento. Esas reformas importan. Pero hasta que el sistema funcione mejor, los solicitantes que ganan son los que se mantienen listos, presentan temprano, y le dan a la agencia un caso limpio que pueda aprobar antes de que se acabe el tiempo.
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